domingo, 6 de julio de 2008

YUKO

... observaba todo su entorno con la curiosidad de lo ojos nuevos, que conscientes, ven pasar los días por primera vez.
Paseaba, reía, jugaba...
Fue como acompañar a una "niña-ardilla" de ochenta y tantos años que no quería crecer.
"el mono que mira el cielo"